Las pérgolas de madera son estructuras arquitectónicas compuestas por un espacio flanqueado por columnas regularmente espaciadas que sostienen un techo abierto de vigas longitudinales. Gracias a ser elegantes y funcionales, son cada vez más utilizadas en jardines y patios, creando espacios acogedores y frescos. Pero, ¿de dónde provienen las pérgolas de madera? ¿Cuáles son los orígenes de las pérgolas de madera? ¿Cómo han llegado a ser una estructura de madera tan popular en el diseño de exteriores?
En Koto Ingenieros, como especialistas en el diseño y construcción de pérgolas de madera, en el artículo de hoy te contamos el origen y evolución de las pérgolas de madera.
Los orígenes de las pérgolas de madera y su evolución
A pesar de este amplio recorrido temporal, las similitudes entre las pérgolas clásicas y las actuales son evidentes. De hecho, la palabra “pérgola” deriva del latín pergula, que significa balcón o galería, lo que nos confirma que muchos de los usos antiguos siguen vigentes. Principalmente, hoy en día las pérgolas se establecen en espacios exteriores tanto públicos como privados, con la intención de crear un espacio semicubierto que resulte agradable y que también ofrezca protección contra las inclemencias de tiempo.
Uso en la antigüedad
Si bien la pérgola lleva cumpliendo prácticamente la misma función desde hace miles de años, esta estructura se ha aplicado de formas diversas dependiendo de la etapa histórica en que se haya erigido. Como hemos avanzado, las funciones para las que se aplicaban en la antigüedad no eran tan distintas a las actuales: principalmente, se utilizaban para dar sombra y protegerse de factores climáticos como el sol – para ello, se cubría el techo de estas pérgolas con telas o velariums – y también servían como elementos decorativos en jardines y espacios exteriores, de tal forma que estas estructuras actuaban de soporte para enredaderas y otras plantas trepadoras.
Evolución en el renacimiento
En la Edad Media, las pérgolas adquieren un carácter más funcional y menos decorativo. Aparecen principalmente en castillos y monasterios, donde proporcionan espacios de recogimiento que invitan a la reflexión. Es a partir del renacimiento italiano cuando sus funciones se modifican y su estructura se transforma para reflejar la mentalidad de la época interesada en dividir el espacio en formas geométricas simétricas y equilibradas. Las pérgolas erigidas bajo esta influencia se construyeron con imponentes pilares de piedra lisa y, además de constituir un espacio para la tranquilidad, sirven para enmarcar las vistas que rodean los grandes jardines renacentistas.
Evolución en el Siglo XIX
Finalmente, es a partir del siglo XIX cuando las pérgolas adquieren una nueva popularidad, debido en gran parte al auge del romanticismo en el continente europeo y al creciente interés por la naturaleza resultante de este movimiento cultural. Las pérgolas se popularizan en los jardines públicos, de tal forma que cumplirán una funcionalidad social significativa al ofrecer espacios de sombra y protección, favoreciendo así puntos de encuentro para la comunidad en espacios urbanos.
Las pérgolas en la actualidad
En la actualidad, las pérgolas continúan siendo elementos decorativos populares por su capacidad de extender el espacio liminal entre el exterior y el interior. Dependiendo del entorno en que se instalen, pueden estar hechas de madera, hierro, aluminio… y llevar cubiertas fijas o semifijas.
Expertos en pérgolas de madera
En Koto Ingenieros estamos especializados en pérgolas de madera, ya que proporcionan un resultado resistente, seguro y natural. Avalados por nuestra experiencia y conocimiento, somos especialistas en trabajar con madera, utilizando las técnicas más vanguardistas para un mejor mantenimiento y conservación.
En Koto Ingenieros no disponemos de diseños estandarizados, nos adaptamos a los gustos y necesidades de nuestros clientes, pudiendo ofertar pérgolas con distintos tipos de madera, con distintas calidades de barnizados, siendo capaces de garantizar la durabilidad de dichas pérgolas, en función de las calidades exigidas por el cliente.
