Colegio Francisco Salinas

La estructura de esta obra se contrató siendo aun empleado por cuenta ajena en LANIK

Para el polideportivo del Colegio Franciso Salinas había que cubrir una luz de algo más de 12 m y al no tener mucha altura se escogió una solución sencilla, que no tuviera un gran impacto visual. Una cercha simple enmadera laminada de picea abies con un tirante en forma de dos cables de acero de manera que apenas se perciben y el espacio parece ganar en altura.

Uno de los pares de la cercha se prolonga para permitir una entrada lineal de luz en toda la longitud de la cubierta. La cubierta se termina con pares cada 80 cm sobre los que se coloca un panel sandwich acabado en viruta, tablero OSB, barnizado en transparente.